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Cómo elegir la agencia de Shopify adecuada

Published on · Updated on · 13 min read

01/09

Elegir agencia de Shopify es una de las decisiones más grandes que toma una marca en crecimiento, y de las más difíciles de juzgar desde fuera. La web de cualquier agencia dice más o menos lo mismo. Todas han ganado premios, todas trabajan con datos, todas montan tiendas rápidas y bonitas que convierten. Lo que de verdad marca la diferencia casi nunca está en la portada.

Así que esto está escrito desde el otro lado de la mesa. Hemos ganado proyectos para los que encajábamos, hemos perdido otros para los que no, y hemos heredado suficientes tiendas de otras agencias como para tener una idea decente de qué suele salir bien y qué no. Esto es lo que miraríamos si fuéramos nosotros quienes contratan, incluidas las preguntas que nos gustaría que nos hicieran.

Piensa un poco antes de empezar

Los malentendidos más caros suelen producirse antes de hablar con nadie, cuando una marca sale a buscar socio sin haber decidido del todo qué necesita y acaba comprando lo que le recomiende la agencia más convincente.

Hay tres cosas que conviene cerrar primero, y ninguna lleva mucho tiempo.

Ten claro el resultado que quieres, no solo la cosa que quieres que te construyan. «Queremos una web nueva» describe un entregable. «Nuestra conversión en móvil es la mitad que en ordenador y no sabemos por qué» describe un resultado, y apunta a un trabajo completamente distinto. Cualquier agencia decente te asesora mejor cuando sabe cuál de los dos persigues. Si puedes ponerle un número y una fecha aproximada, mejor todavía.

Ten una horquilla de presupuesto y compártela. Existe el miedo habitual a que decir el presupuesto haga que la agencia se lo gaste entero. En la práctica, guardárselo te cuesta sobre todo tiempo. Un proyecto de Shopify va desde unos miles hasta bien entradas las seis cifras, y una agencia que no conoce tu horquilla no puede decirte si puede ayudarte. Si el presupuesto no llega a lo que describes, una buena agencia te dirá qué parte hacer primero en vez de dimensionar en silencio algo que no puedes pagar.

Escribe un briefing corto. No hace falta que sea formal. Objetivos, horquilla de presupuesto, plazo aproximado, lo que no puede faltar al lanzar y lo que ya esté decidido, como un diseño existente o la plataforma que dejas atrás. Con una página sobra. Lo que te da es poder comparar propuestas entre sí, en vez de comparar tres interpretaciones distintas de tres conversaciones distintas.

¿Qué tipo de proyecto es el tuyo?

La mayoría de las marcas salen a buscar agencia cuando el primer paso más útil sería averiguar qué tipo de proyecto tienen de verdad. En el fondo hay solo cuatro, y se solapan menos de lo que sugiere el vocabulario del sector.

Estás lanzando algo nuevo. Tienes producto y marca, y necesitas vender en condiciones. Un montaje de tienda te deja sobre una plantilla premium, bien configurada, normalmente en unas semanas. Da mucho más de sí de lo que la gente espera y es la respuesta correcta bastante más a menudo de lo que admiten las agencias. Si la marca tiene que verse realmente distinta desde el primer día, un montaje premium añade diseño y desarrollo sobre esa base.

Quieres mejorar la tienda que tienes. Algo concreto no funciona, o tienes una lista de cosas que la plantilla no hace. Esto es desarrollo sobre un tema existente, y es donde arrancan la mayoría de los proyectos con nosotros. Aquí no hay mínimo: puede ser un cambio o veinte.

Quieres sustituir la tienda que tienes. La plantilla se ha convertido en el límite, o la tienda ya no se parece a la marca en la que te has convertido. Vas a ver esto llamado rediseño o desarrollo a medida según quién lo cuente, y en la práctica es el mismo oficio. Qué palabra se usa depende sobre todo de si estás pensando en lo que sustituyes o en cómo se construye.

Vienes de otra plataforma. Magento, WooCommerce, PrestaShop. Una migración es una disciplina propia, sobre todo por lo que tiene que sobrevivir al traslado: tus datos, tu clientela y tu posicionamiento. Va en paralelo a cualquiera de las tres anteriores, porque en algún sitio tienes que aterrizar.

No hace falta que resuelvas esto solo, y una buena agencia te ayuda a situarte. Conviene desconfiar un poco de quien recomienda la opción más cara antes de entender tu catálogo, tu equipo y tu presupuesto.

Cómo distinguir unas agencias de otras

Con una idea aproximada del proyecto, hacer la lista corta es más fácil. Esto es lo que suele ser de verdad revelador, más o menos por orden.

Mira el trabajo, no los casos de éxito

Todo caso de éxito es una historia de éxito, y por eso todos se leen igual. Lo que te dice más es si las tiendas son reales, actuales y comparables a la tuya. Abre unas cuantas en el móvil. ¿Van rápido? ¿Las páginas de producto gestionan bien las variantes? ¿Funcionan los filtros? Cinco minutos de eso valen más que una hora de porfolio.

El sector también importa. Una agencia que ha montado veinte tiendas de moda tiene criterio sobre tallas, devoluciones, lanzamientos e imagen que no se traslada desde vender maquinaria industrial. El nuestro es moda, lifestyle y lujo, y lo decimos en parte para ser útiles y en parte porque, si vendes algo muy distinto, hay quien te va a servir mejor.

Averigua en qué son buenos de verdad

Las agencias se describen como integrales bastante más a menudo de lo que lo son. Algunas van guiadas por diseño y subcontratan el desarrollo. Otras son casas de desarrollo a las que la parte de marca se les da peor. Otras son agencias de marketing que además montan tiendas. Nada de eso es un problema en sí, siempre que no se esconda.

Es una pregunta justa y directa: ¿qué hacéis dentro y qué no? Nosotros no ofrecemos SEO, medios pagados ni marketing de contenidos, porque preferimos hacer pocas cosas bien, y lo decimos en nuestra propia página de servicios. Si una agencia es excelente en todo, o es mucho más grande de lo que parece o está siendo generosa con la palabra excelente.

Lee las reseñas por lo que cuentan, no por las estrellas

La puntuación dice muy poco. Las palabras dicen mucho. Busca comentarios sobre comunicación, sobre qué pasó cuando algo salió mal y sobre cómo fue la vida después del lanzamiento. Cualquiera es amable en un proyecto que va según lo previsto. Las reseñas que merecen leerse describen un problema y cómo se gestionó.

Pregunta quién va a hacer el trabajo

Esta pregunta es del todo legítima y pilla a bastantes agencias. En equipos grandes es habitual que te venda gente sénior y te ejecute gente júnior, lo cual no es siniestro, todo el mundo tiene que aprender en algún sitio, pero es mejor saberlo antes de firmar que descubrirlo después.

Pregunta quién escribe el código, si vas a hablar con esa persona y en cuántos proyectos más está. Nosotros somos pequeños a propósito, así que quien dimensiona tu proyecto es quien lo construye, y no hay júniors a quien pasarte. Eso es una contrapartida, no una virtud: si necesitas cien personas en seis oficinas, no somos la opción y te lo diremos pronto.

Fíjate en cómo se comunican antes de contratarles

Cómo lleva una agencia la conversación comercial suele ser cómo va a llevar el proyecto. ¿Responden a lo que has preguntado? ¿Te frenan cuando propones algo poco sensato? ¿Contestan en un día o en una semana?

Merece la pena preguntar cuál va a ser el ritmo de trabajo: con qué herramienta, cada cuánto ves avances, a quién acudes cuando algo es urgente. Los desarrollos largos sin visibilidad son donde se rompen la mayoría de las relaciones con clientes, y se evita fácil. En nuestros desarrollos a medida, cada sprint acaba con un enlace de previsualización y un repaso corto, así ves la tienda tomar forma en vez de esperar meses a una revelación.

Leer una propuesta, y una nota sobre los presupuestos

Cuando lleguen las propuestas, compara alcance antes que precio. Una buena dice qué incluye, qué no incluye explícitamente, el calendario con hitos, qué necesita de ti y cuándo, y qué pasa después del lanzamiento. Una propuesta más barata con un alcance más corto no es más barata: es más pequeña. Y la propuesta que nunca dice qué queda fuera suele ser la que provoca una conversación incómoda en el segundo mes.

Lo que nos lleva a algo que conviene decir sin rodeos, porque es fácil hacerlo sin querer.

Si una agencia te manda un presupuesto de verdad detallado, por favor no pases ese detalle a las demás.

Pasa a menudo, normalmente sin mala intención. Una agencia se toma el tiempo de desglosar el trabajo, pensar cada parte, señalar lo que se va a complicar y explicar el enfoque. Ese documento es enormemente útil, así que se reenvía, o su estructura se copia en el siguiente briefing, y de pronto todas las demás están presupuestando sobre un alcance que ha pensado otro.

El motivo para no hacerlo no es la justicia: es que pierdes lo más útil que tenías. Ese nivel de detalle es en sí mismo la señal. Una agencia que desglosa un proyecto, agrupa bien los problemas y explica qué haría ha demostrado que entiende tu tienda. Una agencia a la que le entregan ese desglose puede producir una cifra equivalente sin haber pensado nada, y sin darte cuenta has convertido una comparación de criterio en una comparación de precio.

Los precios que llegan así tampoco suelen aguantar. Una cifra pegada al razonamiento de otro se mueve en cuanto empieza el trabajo y aparecen los huecos.

Así que al comparar merece la pena preguntarte qué prefieres: a quien cogió tu lista y devolvió un número, o a quien se tomó el tiempo de averiguar qué implica esa lista de verdad y te enseñó su razonamiento. El presupuesto dice bastante sobre experiencia y sobre transparencia, y es de las señales más fiables que tienes antes de que empiece nada.

Si quieres una comparación justa, dale a todo el mundo el mismo briefing que escribiste al principio y deja que cada cual te enseñe cómo piensa.

Unas preguntas extra para un desarrollo a medida

Si vas a encargar algo hecho a medida, hay tres cosas más que merece la pena preguntar, y casi nunca salen hasta más tarde de lo que deberían.

¿Qué va a poder cambiar nuestro equipo después? Esta decide cómo se viven los dos años siguientes, y es la pregunta que más se salta la gente en todo el proceso. Una plantilla a medida sin controles en el editor significa pedir a desarrollo cada vez que quieras mover una sección, cambiar la imagen de portada en móvil o montar una página de campaña. Pide ver el editor en uno de sus desarrollos en vez de creerte la palabra flexible. Lo que esperas ver es control real: imagen distinta por dispositivo, niveles de encabezado que puedas fijar por SEO al margen de cómo se vean, espaciados ajustables, color bien resuelto.

¿De quién es el código? Conviene tenerlo por escrito. La plantilla debería ser tuya en propiedad al entregarla, sin cuota de licencia y sin depender de la agencia para seguir usándola. Si la propiedad es ambigua, hay una decisión comercial tomándose sobre tus opciones futuras.

¿Quién se encarga del mantenimiento? Esta es la contrapartida real del desarrollo a medida, y quien lo vende no la menciona lo suficiente. Una plantilla comercial la mantiene quien la desarrolla, que publica actualizaciones para cambios de navegador, de plataforma y de seguridad. Una plantilla a medida es tuya, así que esa responsabilidad pasa a ti o a tu agencia. Es un precio justo por el rendimiento y el control que ganas. Solo debería ser una decisión que tomaste, y no algo que descubres en el segundo año.

Cosas en las que conviene pararse

Ninguna de estas significa que una agencia sea mala. Solo merecen una segunda pregunta.

  • Una propuesta que llega al día siguiente de la primera llamada, sin conversación de alcance. Es una suposición, y las suposiciones se suelen revisar al alza.
  • Un porfolio de maquetas de diseño en vez de tiendas publicadas.
  • Ambigüedad sobre quién escribe el código.
  • Reticencia a confirmar que serás dueño de lo que pagas.
  • Un precio muy por debajo del resto. Un desarrollo lleva las horas que lleva, y la diferencia suele reaparecer como cambios de alcance.
  • Entusiasmo por la opción más cara antes de que nadie haya preguntado qué vendes.

Lo que nos gustaría que nos preguntaras

Por simetría, así responderíamos a nuestras propias preguntas.

Trabajamos con marcas de moda, lifestyle y lujo y casi nada más. Construimos a partir de tiendas en marcha que puedes abrir, entre ellas Sabyasachi, Marfa Stance, Hunza G y Nude Project. No ofrecemos SEO, medios pagados ni contenido en casa, y recomendamos encantados a especialistas en quienes confiamos. Trabajas directamente con el equipo sénior, porque no hay júniors a quien pasarte. Cada sección que construimos viene con controles de editor que tu equipo puede usar de verdad, y te lo enseñamos antes de que te comprometas. La plantilla es tuya en propiedad al entregarla. El soporte es bajo demanda, sin cuota obligatoria, y puedes llevarte el trabajo a otra parte cuando quieras. Y si una opción más barata te sirve mejor, te lo diremos, porque un proyecto vendido contra el briefing equivocado sale mal para todo el mundo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una agencia de Shopify? Depende por completo del alcance. Un montaje de tienda está en unos pocos miles, un montaje premium algo más y una plantilla totalmente a medida bastante más. Lo que más importa es que el nivel encaje con el problema. Pagar un desarrollo a medida para resolver un problema de configuración es la forma más habitual de gastar de más.

¿Cuánto tarda un proyecto de Shopify? Un montaje de tienda suele llevar de tres a cuatro semanas, un montaje premium de seis a diez y una plantilla a medida de tres a cinco meses. Cualquier cosa mucho más rápida suele significar una plantilla debajo, lo cual puede estar perfectamente bien, pero conviene saber qué estás comprando.

¿Mejor una agencia grande o pequeña? Las grandes traen capacidad, proceso formal y cobertura cuando alguien falta. Las pequeñas traen atención sénior y rapidez. Ninguna es mejor en abstracto. La pregunta útil es qué contrapartida te encaja, y si la agencia es honesta sobre cuál de las dos es.

¿Necesito un partner de Shopify Plus? Solo si estás en Shopify Plus o vas hacia allí. Ser Plus Partner significa que Shopify ha validado a la agencia para trabajo enterprise, lo cual es una señal útil, pero no es un requisito para un desarrollo estándar.

¿Y si ya tengo agencia y no está funcionando? Muy habitual, y conviene diagnosticarlo antes de cambiar. ¿Es capacidad, comunicación o encaje? Cada uno tiene una solución distinta y solo uno necesita agencia nueva. Si te mueves, espera que el equipo nuevo quiera revisar el código existente antes de presupuestar.

¿Puedo contratar a una agencia para un solo encargo pequeño? Con algunas sí. Nosotros aceptamos tareas sueltas sin mínimo, en parte porque a menudo es así como empieza una buena relación de trabajo. Nos das un encargo, ves cómo lo llevamos y decides a partir de ahí.

Para cerrar

La agencia adecuada para ti probablemente no sea la de la portada más impresionante. Lo más probable es que sea la que entendió tu problema más rápido, la que fue clara sobre lo que no podía hacer y la que te dijo algo que no te apetecía oír durante la conversación comercial y no después del contrato.

Si te apetece esa conversación, cuéntanos qué quieres hacer. Si no encajamos, te señalamos a quien pueda encajar.

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