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¿Shopify para tu pequeña empresa? 6 cosas que saber antes de lanzar

Published on · Updated on · 6 min read

01/07
Shopify para tu pequeña empresa: 6 cosas que saber antes de lanzar

¿Quieres montar una tienda Shopify para tu pequeña empresa? Buena idea. ¿Por qué? Para empezar, la crisis sanitaria de 2020 aceleró el paso de la tienda física al ecommerce en cinco o diez años, como mínimo.

La idea de lanzar una tienda Shopify es emocionante, pero hay mucho que valorar. Abrir una tienda Shopify o contratar un montaje de tienda no es difícil. Lo complicado es moverte bien en el ecommerce, en la logística y en el marketing digital, sobre todo si no has tenido mucha experiencia con Shopify ni con negocios online en general.

Pero cuando funciona, compensa: las previsiones del sector apuntan a que el ecommerce crecerá un 20 % a final de año.

Con estos seis consejos podrás afinar la experiencia de compra de tu clientela y, con eso, mejorar la conversión, la retención y el rendimiento de lo que inviertas en publicidad.

1. ¿Qué vas a vender en tu tienda Shopify?

Vale, parece obvio. Pero te sorprendería cuánta gente no tiene claro qué va a vender. O, si sí lo tiene claro, no sabe cómo va a conseguir el primer stock.

¿Vas a importar tus productos, fabricarlos aquí o hacer dropshipping con proveedores locales o internacionales? Ten clara tu cadena de suministro antes de construir la tienda o de contratar un montaje.

Como pasa con muchas cosas, algo puede funcionar en teoría y, al mirarlo de cerca, revelar bastantes más problemas de los que esperabas.

¿Estás pensando en montar una marca de ropa en Shopify como actividad secundaria? ¿Vas a tirar de impresión bajo demanda con alguien como Printful y encargarte tú de los diseños, o vas a pedir cantidad con el diseño ya estampado?

¿Vas a hacer una tienda con muchos productos o una de producto único? Las dos pueden funcionar muy bien. ¿O tu negocio ya tiene productos o servicios que vender? Pregúntate si Shopify es la mejor plataforma para tu caso y si entiendes tu cadena de suministro.

Hacerte preguntas a fondo en esta fase te ahorra muchísimas horas y mucho dinero más adelante en tu camino con Shopify.

2. ¿A quién le vas a vender?

En ecommerce ayuda ser concreto. Si ya tienes tu nicho, perfecto. También conviene crear un perfil de cliente ideal: un personaje ficticio que ayuda a entender mejor a quién te diriges.

Ese perfil es una descripción detallada de tu cliente ideal, que se usa para segmentar anuncios por intereses. ¿Dónde pasa el rato online? ¿Qué edad tiene? ¿A qué se dedica? ¿Tiene estudios universitarios? ¿Tiene casa propia?

Muchísima gente se salta esta parte por completo, sin darse cuenta de que entender a quién te diriges es decisivo para que Shopify funcione, tenga el tamaño que tenga el negocio.

Hacer las preguntas correctas te da una idea completa de tu cliente ideal, para que puedas ser más concreto en tu contenido, en el diseño de la tienda, en la maqueta y en la publicidad. Todo eso le da a tu negocio más posibilidades en un mercado tan competido.

3. ¿Conoces a tu competencia?

Descubre quién más vende cosas como las tuyas con una búsqueda sencilla en Google y en Facebook. Quien venda lo que tú quieres vender es tu competencia.

Tienes que conocerla bien, de verdad. No hablo de su signo del zodiaco ni de su dirección. Bromas aparte: mira su tráfico web y cómo le va a su tienda. Sigue sus redes para coger ideas. Y ten en cuenta que no tiene sentido copiar a quien no está funcionando.

En ecommerce, si quieres que te vaya bien, fíjate solo en tiendas a las que les va bien. No hace falta reinventar nada: sigue lo que funciona a otros, pero sé tú al presentarlo.

¿Cómo sabes a quién le va bien? Mirando su tráfico con herramientas como SimilarWeb, SEMrush o Spyfu. Te dicen cuántas visitas recibe tu competencia, lo que da una idea de cuánto factura.

También puedes usar la biblioteca de anuncios de Facebook buscando el nombre del negocio, para ver qué anuncios tiene en marcha (cuántos son y cuánto tiempo llevan activos dice bastante).

Comprobaciones sencillas y rápidas como estas te dan una idea muy buena de qué funciona y qué no, tanto en la competencia grande como en la menos conocida.

4. ¿Cómo vas a enviar?

Después de tener claro tu producto, tu público y tu competencia, toca decidir cómo envías. ¿Dónde está tu público principalmente? ¿Cuánto va a tardar el envío en llegar?

¿Qué cuesta enviar? ¿Cuánto pesa tu producto de media? Más del 90 % de quien compra abandona una tienda si no hay envío gratis. Así que buscar la forma de ofrecerlo es un paso importante.

¿Vas a ofrecer envío gratuito?

5. ¿Cuál es tu estrategia de marketing online?

Las pequeñas empresas buscan oportunidades para aguantar el tirón. Con las restricciones en la parte física, muchas están acudiendo a agencias de marketing digital. Agencias como Social Traffic Gurus trabajan con negocios de ecommerce generando vías de ingresos online que a veces superan con creces lo que ganaban en la tienda física.

En este parón, una pequeña empresa en Shopify tiene la oportunidad de replantear el negocio y llevarlo online para recuperar el control. Tendrás que dar con esa vía continua de ingresos y de clientela usando publicidad en Facebook, Google, YouTube o TikTok, además de SEO y email marketing.

Hay muchísimas plataformas para llegar a mucha gente; depende de qué vendas y a quién.

La opción del trato cara a cara no vuelve pronto, así que a una pequeña empresa en Shopify le conviene tirar de redes y de publicidad de pago por clic para llegar a su clientela actual y a la nueva, y así llevar la iniciativa.

6. Mantenlo simple

NO compliques las cosas. Llevando un negocio tienes que tomar la iniciativa, ser dinámico e inspirar. Pero también tienes que mantenerlo simple. No te interesa ir saltando de una idea a otra, y tampoco vender demasiados productos a la vez, sobre todo si es tu primera vez vendiendo online.

No quieres acabar con exceso de stock al principio. Ten un inventario concreto y bien pensado, en el que todo encaje. Tanto si es tienda de producto único como de muchos productos, la simplicidad va a marcar la diferencia entre que funcione y que no.

El perfeccionismo mal llevado a veces es una barrera. Cuidado con complicarlo todo, porque ahí falla mucha gente: meses, a veces años, en tareas innecesarias que alimentan el perfeccionismo y el ego, pero no la cuenta bancaria.

Céntrate todo lo que puedas en lo que mueve el negocio hacia adelante; así no te quedas atascado en cosas que solo te llevan de lado o hacia atrás.

Para terminar

Además de lo anterior, aquí van algunos consejos extra para tu pequeña empresa en Shopify.

Describe bien tus productos. Si vendes online, describe lo que vendes como te gustaría que te lo vendieran a ti. Cuenta lo bien que se va a sentir alguien usándolo. Y recuerda que los sellos de confianza y la escasez en la ficha de producto ayudan a convertir. ¿Has visto cuando Amazon dice que solo quedan 2 unidades? La escasez funciona, úsala.

Destaca arriba tus productos más vendidos. Es una buena forma de subir la conversión. Montar tu negocio en Shopify no va a ser fácil y habrá retos por delante. Pero si no lo dejas y acabas consiguiéndolo, la recompensa es enorme.

Vas a tener que pelearlo y habrá muchos obstáculos. Pero PUEDES hacerlo, así que ve y hazlo.

¡Mucha suerte!